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	<title>Alberto Wainer &#187; Poesía</title>
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	<description>teatro, poemas, algunos apuntes...</description>
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		<title>KADISH Y SALAT UL YANAZA</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Sep 2011 01:54:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[    (Este canto -para la escena final de&#160;“Tierra del Fuego”, de Mario Diament-se hizo con palabras sueltas de Mahmud Darwish, Yabra Ibrahim Yabra,    Mordejai Gebirtig, Fawda Tuqan, Jumah al-Dossari (prisionero en Guantánamo) y Paul Celam)
&#160;
&#160;
&#160;
Todo canto es una madre   Que busca a su hijo en las nubes, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="background-image: none; border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 3px 5px 5px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; float: left; border-top: 0px; border-right: 0px; padding-top: 0px" class="alignright" title="clip_image002" border="0" hspace="12" alt="clip_image002" align="left" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2011/09/clip_image0023.gif" width="364" height="229" />    <br /><em>(Este canto -para la escena final de</em><em>&#160;<strong>“Tierra del Fuego”,</strong> de Mario Diament-</em><em>se hizo con palabras sueltas de Mahmud Darwish, </em><em>Yabra Ibrahim Yabra,</em>    <br /><em>Mordejai Gebirtig, Fawda Tuqan, </em><em>Jumah al-Dossari (prisionero en Guantánamo) </em><em>y Paul Celam)</em></p>
<p>&#160;</p>
<p>&#160;</p>
<p>&#160;</p>
<p>Todo canto es una madre   <br />Que busca a su hijo en las nubes,    <br />Que busca    <br />Que busca en un mapa de ausencia</p>
<p>Toma mi sangre.   <br />Toma mi mortaja y los restos de mi cuerpo.    <br />Sólo pido morir en mi tierra    <br />Sólo pido estar en el regazo de mi patria    <br />renacer siendo hierba en mi tierra.</p>
<p><em>Auschwitz , Sabra, Treblinka, Chatila</em></p>
<p>Caven más hondo las palas   <br />Toquen más sombríamente los violines luego subirán como humo en el aire    <br />y Los músicos de la orquestina del <em>“Zircus Konzentrazani” </em>    <br />aguardarán a los bailarines de <em>“Dabkeh</em>” en las puertas de los hornos    <br />y entrarán juntos.</p>
<p><em>¿No está ahora en llamas nuestra frágil aldea humana?</em>    <br /><em>¿No hay voces en el corazón de esa brasa?</em></p>
<p><em>Buchenwald</em><em> Qana</em></p>
<p>Todo poema es un sueño.   <br />He envejecido.    <br />Devuélveme las estrellas de la infancia    <br />Para nuestra patria,    <br />Un techo de nubes.    <br />Para nuestra patria,    <br />La libertad de morir consumido de amor    <br />Para nuestra patria.</p>
<p><em>¿Y nos quedaremos mirando como nuestra aldea</em>    <br /><em>Va haciéndose ceniza deshaciéndose en humo?</em></p>
<p>¿Se han secado los racimos a su alrededor?   <br />¿Se ha quemado el trigo?    <br />¿Se han vertido las odres de aceite en la alforja de piedra?    <br />¿Es cierto que tras la lluvia crece la hierba?    <br />¿Es cierto que las flores saldrán en primavera?    <br />¿Es cierto que las aves migrarán a casa?</p>
<p>Es cierto. Claro que es cierto.   <br />Todo son milagros para nuestras patrias cautivas.    <br />Soñé que soñaba    <br />Piedra preciosa en su noche sangrienta…</p>
<p><em>Nahar al Bared, Dachau, Chelmo, Gaza</em></p>
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		<title>ROBERTO D&#205;AZ, POETA.</title>
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		<pubDate>Thu, 08 Sep 2011 02:19:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[En la noche del martes último (6/08/11) , falleció víctima de un paro cardiorespiratorio, nuestro compañero, el inolvidable poeta Roberto Díaz. Me interesa, en su homenaje, publicar el texto con el que saludé la presentación de su primer poemario,
 “Epitafio del Gris” (1966)

Reencuentro de algunos ex integrantes del grupo de poesía El Pan Duro (Hugo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>En la noche del martes último (6/08/11) , falleció víctima de un paro cardiorespiratorio, nuestro compañero, el inolvidable poeta Roberto Díaz. Me interesa, en su homenaje, publicar el texto con el que saludé la presentación de su primer poemario,</em></p>
<p><em> “Epitafio del Gris” (1966)</em></p>
<p><a href="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2011/09/clip_image002.jpg"><img style="background-image: none; border-bottom: 0px; border-left: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px; padding-top: 0px" title="clip_image002" border="0" alt="clip_image002" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2011/09/clip_image002_thumb.jpg" width="481" height="352" /></a></p>
<p><i><font size="1">Reencuentro de algunos ex integrantes del grupo de poesía El Pan Duro </font></i><i><font size="1">(Hugo Ditaranto,</font></i></p>
<p><i><font size="1"> Roberto Diaz, Luis Navalesi y Alberto Wainer, </font></i><i><font size="1">en ocasión de la presentación del libro “La</font></i></p>
<p><i><font size="1"> Verdad sobre El Pan Duro”</font></i><i><font size="1">de Héctor Negro, en diciembre de 2007.</font></i></p>
<p><i></i></p>
<p><font size="4"><b><i><u>“EPITAFIO DEL GRIS” </u></i></b><b><u>DE ROBERTO DIAZ<i></i></u></b></font></p>
<p><b><i>(Año 1966)</i></b></p>
<p align="justify"><i><u>Texto leído en la presentación del libro, en el Teatro de la Fábula</u></i></p>
<p align="justify"><b><u></u></b></p>
<p align="justify">Me toca a mí, en nombre de los que durante un tiempo más intenso que extenso integramos “El Pan duro”, presentarles este <i>Epitafio del Gris</i>, primera voz de un poeta en el que intuimos un riquísimo universo de imágenes, ritmos y sentidos que, estamos seguros, se irá dimensionando en el tiempo. </p>
<p align="justify">Y ahora que entendemos que “El Pan duro” ya cumplió su ciclo, que prolongarlo sería desvirtuar su espontaneidad, su razón de <i>ser por necesidad, </i>este libro nos reafirma en la idea de que valió la pena, que teníamos razones históricas y estéticas para existir como grupo.</p>
<p align="justify">Hoy no voy a intentar, por supuesto, la crítica del libro, hoy solo quiero decirle a Roberto lo que me ocurrió a mí con su poesía, lo que, más allá de nuestras diferencias de criterios y sensibilidades, nos pasó a todos nosotros, los que nos comprometimos a darla a conocer. Lo que la poesía de un joven poeta conmovió, despertó, en otros jóvenes, poetas como él, e inmersos, a su lado, en esta realidad cada vez más compleja, motivadora,</p>
<p align="justify">Pienso que <i>Epitafio del gris </i>es poesía lucidamente desgarrada, experencial y, de alguna manera, cruel. Pero con esa calidad de crueldad necesaria, desmitificadora, que afecta en principio a quien la ejerce y asume al otro en su ejercicio No encontramos en ella conformidad con el mundo y con la gente, encontramos <i>al mundo</i> y <i>a la gente</i> desde una poética (una conciencia) identificable en esa segunda acepción del “yo” que Eluard le proponía a Claude Roy: Hay el<i> yo </i>personal, privado, de Musset y Verlaine, y el <i>yo </i>objetivo de Lautremont, que sirve para decir <i>nosotros</i>, es el <i>yo</i> de todos.</p>
<p align="justify">Esa percepción, esa vivencia enraizada, solidaria, no extranjera de la realidad, origina un reconocimiento doloroso, una obstinada resistencia a la asimilación, una exigencia de lucidez que, superficialmente, puede ser leída como pesimismo pero que es, en lo profundo, un rechazo radical al optimismo burocrático, a la perspectiva impuesta, unívoca, global, a las estrategias de la mala conciencia (la corrección moral, estética, política, entre ellas), porque <i>la realidad </i>-ese magma objetivo, subjetivo, físico, espiritual, lleno de lógica y de absurdo que contiene y confunde al mundo y al poeta y en el que este se busca a si mismo a la vez que descubre las imágenes del mundo en sí mismo- es siempre mucho más compleja y por eso más rica y por eso más gozosa y por eso más terrible que sus estereotípos ideológicos.</p>
<p align="justify">De ahí la amplitud de juicio, mejor expresado: la ausencia de prejuicio, que exige Díaz a su lector, antagónico y complementario. Sólo ama el que odia; sobre esta dialéctica se funda su poética y, además, los términos de aquello que Díaz ama y de lo que odia no se encuentran confortablemente compartimentados, se yuxtaponen, e indiferencian y suceden en el corazón de las misma personas, ideas o circunstancia que son objeto de nuestro amor y, por esta dialéctica, inexorablemente también de nuestro odio. </p>
<p align="justify">Porque el destino de ese conflicto de sentidos que sin embargo se contienen es, definitivamente, el hombre. Capaz de toda grandeza y de toda miseria, hacedor y traidor, Adán de la desmesura existencial, de la trasgresión y, también, de las sumisiones más abyectas, de la grisura perfecta. Claro que no hay en esta mirada ninguna abstracción sobre “el género humano”; nada de humanismo idealista ni de idealización para su sujeto-objeto histórico, tampoco de populismo: si su criatura es hecho miserable, la miseria no lo ennoblece, lo convierte en canalla.</p>
<p align="justify">¿No podría, acaso, bajo las líneas de poemas como <i>En el</i> <i>colectivo</i>, <i>Tío José</i>, <i>Jerárquico</i>, <i>Gris</i>, <i>Regreso</i>, etc., inscribirse como en un pentagrama, como un todo continuo, la invocación, la súplica, la orden epifánica de Maldoror: <i>Muestra tu esencia divina que hasta ahora has escondido? </i></p>
<p align="justify">¿No es esa la calidad de humanismo que le cabe a sus peripecias, imágenes, atmósferas y sentidos?</p>
<p align="justify">También hay caos en “Epitafio del gris”, contradicción y hasta algún poema injusto. Son los riesgos de una participación apasionada, sin reservas, No hay inocencia en la frase de Huidobro que Díaz elige como premisa para su poemario: <i>Sin duda alguna hay muertos que es necesario matar.</i></p>
<p align="justify">Y esto, no se me pregunte por cual asociación misteriosa, me lleva a la cuestión de los temas, de los<i> motivos,</i> que venimos arrastrando, sobre todo los artistas de izquierda, y que, tiempo al tiempo, varía pero no cesa. . Están, se nos dice, los temas que sirven y los que no, los que ayudan y los que -pura forma vanidosa y ponzoñosa- desmoralizan. Hasta se nos protege con fórmulas tan mensurables como la posología de los medicamentos: un 10% de poemas sobre el otoño puede ser asimilable si se lo diluye en un 90% de queja social, optimismo a futuro, y ética de la pobreza. Cualquier alteración del porcentaje puede ocasionar reacciones secundarias. Algo se ha discutido de estas químicas pero en lo esencial y con otros ingredientes, las prescripciones y las proscripciones no caducan; hoy los Papas Negros son formalmente más amplios, eclécticos y admiten un 90% de otoño con sus respectivas guarniciones (cualquiera sean las audacias formales y las oscuridades consecuentes) pero ni una sola imagen de heterodoxia política, ni la sombra de la sombra de los discursos alternativos que cuestionan el monopolio de la dogmática socialista e incorporan como objetos poéticos nuevas prácticas de modificación de la realidad social, esas, justo esas, que no han sido consensuadas por los socios del equilibrio geopolítico.</p>
<p align="justify">Ahora bien ¿hay en esa experiencia instranferible del mundo, en esa subjetividad artísticamente articulada que reconocemos como poética, materiales esencialmente buenos, necesarios, y otros intrínsicamente perversos, perniciosos?</p>
<p align="justify">Galvano Della Volpe dice que “donde hay poesía auténtica (y es necesario esforzarse por asirla más allá de todo preconcebido esquema de contenido) hay siempre verdad sociológica y por lo tanto realismo, o sea múltiple representación simbólica, y tanto de un modo como del otro asume una posición crítica de una realidad histórica y social”</p>
<p align="justify">Habría que insistir en que ese esfuerzo por asirla implica también la crítica de la perspectiva dogmática u oportunista que diseña esos esquemas, sean de contenidos o sean de formas o sean, como finalmente devienen, de esa unidad en la que cada uno de los términos <i>es también, necesariamente, el otro.</i></p>
<p align="justify">El esquematismo, la reducción de la realidad a simplificaciones, acelera una mecánica defensiva inversamente proporcional de esquematismos no menos rígidos. La reacción antisectaria debe cuidarse de sus propios nuevas entelequias.</p>
<p align="justify">Y en ese sentido debo admitir que, tras una lectura muy superficial, me prejuició la elección temática de Díaz. Funcionó todo el agotamiento, toda la resaca acumulada por tanta poesía, teatro, cuento, novela. “de oficina”, casi un género, o un sub-género recargado de expresionismo fácil, ausente de caracteres y primera persona, con sus señores ceros, oscuros hombrecitos piel de papel carbónico y tripas como serpentinas de papel de máquina calculadora, Y sin embargo -contra toda esa retórica- hay que entrar en la realidad de la oficina -ese límite, ese espacio de resignación o suspensión de los sueños, de la dignidad, esa rutina idiota, maniática, también esa honda pregunta ontológica (si uno se atreve a formularla), y además tanta conmovedora humanidad, y, ya decididos a nombrar, ese riquísimo bestiario- pero hay que penetrar con telescopio y/o microscopio, no con la perspectiva rasera del color local, hay que entrar a una experiencia personal y apasionante, la de un artista que, en razón de nombrar, acaba con el tópico e inventa la realidad, con materiales viejos y materiales nuevos. </p>
<p align="justify">No hay, creo, necesidad de insistir sobre esto, la poesía que escucharemos a continuación asume ese itinerario y es, por supuesto, muchísimo más elocuente…</p>
<p align="justify">Quiero, sin quitarles demasiado tiempo, expresar la alegría que la gente de El Pan Duro compartimos con Roberto por “Epitafio del gris”, y dejar además muy en claro que este nacimiento no hubiera sido posible sin “La Rosa blindada” la joven editorial que, pese a la oposición despiadada, y extrañamente acompasada, de los funcionarios de la cultura reaccionaria de izquierda y de derecha, tanto ha hecho –y en tan poco tiempo- por los escritores argentinos, </p>
<p align="justify">Gracias al Teatro de la Fábula y gracias a todos ustedes por estar hoy aquí con nosotros.</p>
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		<title>La blanca mota de lana</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Apr 2010 01:33:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[La blanca Mota de lana blanca lana
viajaba
por el viento viajaba por la nieve viajaba
por los blancos copos de nieve que el viento empujaba viajaba
la blanca Mota la mota blanca de lana lana
y la nieve de blanco la manchaba pero nadie notaba la mancha blanca de nieve en la mota de blanca lana lana
y a la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>La blanca Mota de lana blanca lana<br />
viajaba<br />
por el viento viajaba por la nieve viajaba<br />
por los blancos copos de nieve que el viento empujaba viajaba<br />
la blanca Mota la mota blanca de lana lana<br />
y la nieve de blanco la manchaba pero nadie notaba la mancha blanca de nieve en la mota de blanca lana lana<br />
y a la pobre mancha de nieve blanca nadie miraba<br />
y a la pobre mota de blanca lana lana nadie limpiaba<br />
y la mota y la mancha lloraban<br />
y una torcaza blanca que pasaba<br />
sintió en su alma que era -¿adivinan?- blanca blanca blanca<br />
sintió una enorme pena por la lana lana<br />
por la mota mota<br />
por la nieve nieve<br />
sintió una enorme blanca pena por la mancha blanca blanca<br />
como el alma de la torcaza blanca<br />
y quiso la torcaza blanca quitar la mancha blanca de nieve blanca de la mota blanca de blanca lana lana<br />
y la quitó y vió que no era nada<br />
y que a nada la había quitado de la nada<br />
porque nada era lo que nada manchaba<br />
y después trató de alejarse<br />
pero era inútil<br />
¿porque como hace uno para alejarse de nada<br />
sobre todo si el que de nada se aleja es nadie?</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Al modo de los r&#237;os</title>
		<link>http://albertowainer.com/al-modo-de-los-ros/</link>
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		<pubDate>Thu, 28 Jan 2010 01:14:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;
&#160;
El dios que ve el futuro esconde el desenlace en una noche espesa; ordena las cosas del presente con ánimo sereno; el resto es arrastrado al modo de los ríos.Y si un mortal se angustia más de lo debido, ríe. Horacio
 1.
Y claro, si el cafetín de Discépolo era la universidad,
la esquina,
el espacio mítico de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#160;</p>
<blockquote><p><i>&#160;</i><i><a href="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2010/01/nocturno1.jpg"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px auto; display: block; float: none; border-top: 0px; border-right: 0px" title="nocturno" border="0" alt="nocturno" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2010/01/nocturno_thumb1.jpg" width="430" height="328" /></a></i></p>
<p><i>El dios que ve el futuro esconde el desenlace </i><i>en una noche espesa; </i><i>ordena las cosas del presente </i><i>con ánimo sereno; el resto es arrastrado </i><i>al modo de los ríos.</i><i>Y si un mortal se angustia más de lo d</i><i>ebido, ríe. </i><b>Horacio</b></p>
<p> 1.</p>
<p>Y claro, si el cafetín de Discépolo era la universidad,</p>
<p>la esquina,</p>
<p>el espacio mítico de la cita con la primera barra,</p>
<p>la iniciática,</p>
<p>la fraternal, </p>
<p>fue la escuela primaria.</p>
<p>Y desde allí,</p>
<p>desde aquel arcano, </p>
<p>cualquiera fuera el lugar del mundo</p>
<p>o del tiempo</p>
<p>en el que estuviéramos (estemos) </p>
<p>-atravesando como el grito de Tarzán la inmensidad de la selva-</p>
<p>siempre nos llegaba (nos llega)</p>
<p>su reclamo.</p>
<p>Puerta a los descubrimientos abismales, la vida. </p>
<p>Velo de las confesiones, </p>
<p>Coincidencia de las elecciones que creímos y</p>
<p>–cumplidas o traicionadas-</p>
<p>se probaron eternas.</p>
<p>Y seguimos allí: </p>
<p>Somos ese desconocido en algún sitio del hombre que somos.</p>
<p>Todos.</p>
<p>Quien sabe en que transcurso o en que estrella.</p>
<p>Pero todos.</p>
<p>2</p>
<p>Porque ya se consumió el cigarrillo del intervalo</p>
<p>y mi vecinita tiene los ojos de haber llorado</p>
<p>la primer cinta era de amor y tenía un final triste…</p>
<p>y aunque no lloro comparto su conjoga,</p>
<p>su anhelo</p>
<p>ese que ya va a pasar</p>
<p>pero que, por más vida que pase, no pasa</p>
<p>se queda a vivir, </p>
<p>con nosotros.</p>
<p>Veinte años no es nada, ya se sabe.</p>
<p>Ni treinta, ni setenta, </p>
<p>y cuando el cantor lleno de sueños </p>
<p>- se llama Alberto, como yo &#8211; </p>
<p>en un atardecer salpicado de melancolías y golondrinas,</p>
<p>retorna al principio de esta historia, </p>
<p>nos encuentra igualitos.</p>
<p>No faltan ni los que no están.</p>
<p>Y después</p>
<p>una leve caída de la luz y las voces y las risas</p>
<p>parecida a la lenta pero inapelable bajante de un río</p>
<p>nos arrastran a todos.</p>
<p>y con la misma discreción</p>
<p>-una a una- se borran las imágenes en las sabanas</p>
<p>de los viejos biógrafos.</p>
<p>Las del “Armonía” del Once.</p>
<p>Las del “Pablo Podestá” del Parque.</p>
<p>Las del “Cecil” de la calle Defensa.</p>
<p>Y se quedan los sueños</p>
<p>y a ellos </p>
<p>regresamos los que fuimos.</p>
<p>3</p>
<p>Y la primera es una que nos devuelve todo, </p>
<p>lo que el viento, año a año, se fue llevando, </p>
<p>hasta que</p>
<p>-al final-</p>
<p>la chica se enamora de King-Kong.</p>
<p>En la segunda descubrimos que la vecinita </p>
<p>(la de los ojos de haber llorado)</p>
<p>es Gene Tierney y&#160; nosotros Gardel,</p>
<p>consecuentemente, le robamos un beso.</p>
<p>En la tercera paseamos con Cyd Charisse por Central Park</p>
<p>¡Y qué livianos somos, qué ágiles!</p>
<p>bailamos en la oscuridad</p>
<p>¡Pero cuantos fuegos de artificio se disparan detrás de los párpados apretados!</p>
<p>¿Basta que un hombre cierre sus ojos</p>
<p> para que nadie, nada pueda alcanzarlo ni herirlo?</p>
<p>¿Quien fue el que dijo que allí sucede una invención tan poderosa como la vida </p>
<p>y que esa noche paulatina que instauramos es como un despegue</p>
<p> y que, entonces, </p>
<p>en las gastadas sabanas y en el alma </p>
<p>ocurre una historia</p>
<p>única?</p>
<p>4 </p>
<p>Toda desmesura es lunar o lunática</p>
<p>también la ferocidad y la belleza</p>
<p>y la fugacidad</p>
<p>y hasta las leyes físicas, la lógica</p>
<p>y la pirueta peligrosa de cada día</p>
<p>y la porfiada rutina</p>
<p>pero sobre todo el porfiado amor</p>
<p>y, peor aún,</p>
<p>la fidelidad.</p>
<p>Entonces</p>
<p>desde aquel lejano aprendizaje</p>
<p>desde ese arcano</p>
<p>-convocados por el grito de Tarzán</p>
<p>y toda la química sagrada- </p>
<p>nos desconocemos absolutamente</p>
<p>como corresponde </p>
<p>a tan viejos y queridos</p>
<p>camaradas</p>
<p><i>26/27 de enero de 2010 (71 años)</i></p>
</blockquote>
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		<title>Único amor Únicas Ceremonias</title>
		<link>http://albertowainer.com/nico-amor-nicas-ceremonias/</link>
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		<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 01:19:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://albertowainer.com/nico-amor-nicas-ceremonias/</guid>
		<description><![CDATA[Y durante  su agonía Tycho Brahe repetía obsesivamente:
“Ne frusta vixisse”,  que nadie piense que viví sin sentido.





Ya pasaron
ya son memoria
la inmensa mayoría
de los puentes
y la lágrima azul
más intensa que inmensa
antes de ser olvido
brilla como una nova.
El pasado
-país extranjero
en el que Ulises
se olvidó de la patria-
Y ella
la osa, la maga
-único amor únicas ceremonias-
es el don
la llave [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><em>Y durante  su agonía Tycho Brahe repetía obsesivamente:</em></p>
<p><em>“Ne frusta vixisse”,  que nadie piense que viví sin sentido.</em></p></blockquote>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; display: inline; margin-left: 0px; border-top: 0px; margin-right: 0px; border-right: 0px" title="por el barrio en cochecito" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/11/porelbarrioencochecito_thumb1.png" border="0" alt="por el barrio en cochecito" width="163" height="320" align="left" /></td>
<td>
<p align="center">Ya pasaron</p>
<p align="center">ya son memoria</p>
<p align="center">la inmensa mayoría</p>
<p align="center">de los puentes</p>
<p align="center">y la lágrima azul</p>
<p align="center">más intensa que inmensa</p>
<p align="center">antes de ser olvido</p>
<p align="center">brilla como una nova.</p>
<p align="center">El pasado</p>
<p align="center">-país extranjero</p>
<p align="center">en el que Ulises</p>
<p align="center">se olvidó de la patria-</p>
<p align="center">Y ella</p>
<p align="center">la osa, la maga</p>
<p align="center">-único amor únicas ceremonias-</p>
<p align="center">es el don</p>
<p align="center">la llave de las cosas</p>
<p align="center"><em>entre</em> las cosas</p>
<p align="center">sobre las mismas cosas</p>
<p align="center">hecha con fragmentos de cosas</p>
<p align="center">del sentido de cosas</p>
<p align="center">que son o no,</p>
<p align="center">ya no.</p>
<p align="center">O creímos</p>
<p align="center">y nunca fueron</p>
<p align="center">o fueron invisibles</p>
<p align="center">e inasibles</p>
<p align="center">como las mil historias</p>
<p align="center">y sus reflejos</p>
<p align="center">en las mil noches</p>
<p align="center">y una noche</p>
<p align="center">que bien puede ser ésta</p>
<p align="center">descifrada</p>
<p align="center">entre</p>
<p align="center">líneas tortuosas</p>
<p align="center">o derechas</p>
<p align="center">como la escritura</p>
<p align="center">de dios,</p>
<p align="center">convocada</p>
<p align="center">por nuestra</p>
<p align="center">incoincidencia</p>
<p align="center">en el tiempo y el espacio</p>
<p align="center">de la osera</p>
<p align="center">el territorio protector</p>
<p align="center">la cueva mítica</p>
<p align="center">al viejo resplandor</p>
<p align="center">a la benigna música</p>
<p align="center">a la dulce rutina</p>
<p align="center">a la persistente pasión</p>
<p align="center">al amor obstinado</p>
<p align="center">y su enigmático</p>
<p align="center">espiral sin huellas.</p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="text-align: right;">(De “Únicas ceremonias” &#8211; Buenos Aires, Mayo 2003;</p>
<p style="text-align: right;">Ed. Ciclo de poetas del 60 gobBsAs)</p>
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		<title>Ars Poetica</title>
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		<pubDate>Mon, 26 Oct 2009 00:00:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[ 1) Ficción o no-ficción, la escritura, siempre, exige un acerca­miento a la realidad extraordinariamente cauteloso. La literalidad, por ejemplo, produce ocasionalmente efectos sorprendentes de invero­similitud y barroquismo, pero lo realmente grave es que también in­troduce la sospecha de que, detrás de esos efectos, hay un autor torpe y maniqueo. Los hechos , tal como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/10/juegodeespejo.jpg"><img style="margin: 0px 10px 0px 0px" title="juego de espejo" border="0" alt="juego de espejo" align="left" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/10/juegodeespejo_thumb.jpg" width="191" height="260" /></a> 1) Ficción o no-ficción, la escritura, siempre, exige un acerca­miento a la realidad extraordinariamente cauteloso. La literalidad, por ejemplo, produce ocasionalmente efectos sorprendentes de invero­similitud y barroquismo, pero lo realmente grave es que también in­troduce la sospecha de que, detrás de esos efectos, hay un autor torpe y maniqueo. Los hechos , tal como sucedieron, necesitan, aquí y allá, algunos trucos distractivos, si se pretende que el lector los crea. </p>
<p>Como para muestra sobra con un botón, revisemos una cita tex­tual de Wayne Smith, que era agregado en la Embajada de EE.UU. en Buenos Aires durante el período previo al golpe contra el gobierno de Isabel Martínez. Es ésta: <i>&quot;Recuerdo una recepción en enero </i><i>(1976), donde había muchos militares. Y cuando alguien comenzó a </i><i>hablar del asunto, la esposa de uno de ellos dijo: Por favor, no se les ocu­rra dar el golpe antes de que nos vayamos a Pinamar. Después hagan </i><i>lo que quieran&#8230;&quot;.</i> </p>
<p><a href="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2010/01/DSC02414.jpg"><img style="margin: 0px 0px 0px 15px" title="DSC02414" border="0" alt="DSC02414" align="right" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/10/DSC02414_thumb.jpg" width="196" height="260" /></a><a href="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2010/01/DSC024141.jpg"></a><em><u></u></em></p>
<p>2) Irritado, agobiado por la ineptitud del escritor al que debía adaptar, así se lamentaba Ferdinand Zecca, director de películas del período primitivo del cine y, dato éste muy importante, jefe de producción de Pathé, en una conversación con Michel Carré: “Estoy rehaciendo a Shakespeare. ¡Cuántas bellas cosas dejó de lado ese animal! (puede haber sido también en una carta, o en una entrevista -no lo recuerdo con seguridad- pero el dato está en <i>“Ferdinand Zecca et les anonymes</i>” de Maurice Bessy y Lo Duca).</p>
<p>&#160; 3) ¿Es en <i>“Sobre la conquista del fuego”</i> donde Freud dice que Hamlet, al no ultimar a Claudio, aún sabiendo que éste ha asesinado a su padre, indica un retroceso de la antigua vitalidad del mundo (y una profundización mayor del alma humana a medida que se desarrolla el hilo de la civilización) con respecto a Edipo que sí mata a Layo?</p>
<p>¿No está ya todo eso en Nietzche? Recuerdo aquello de “La naturaleza es cruel con su serenidad y cínica con sus auroras” </p>
<p><u>Tres variaciones sobre un tema único:</u></p>
<p><u></u></p>
<p>* El arte británico de los años 90 estuvo dominado por la generación de los YBA ( <i>Young British Artists), </i>la mayoría de sus integrantes provenía del Goldsmith college of arts de Londres y sus exposiciones, realizadas en la Galería Seatchi, obtuvieron una extraordinaria cobertura en los medios. La estrella del grupo resultó Damian Hirst, quizás porque fue reconocido internacionalmente como el artista vivo mejor pagado, pero ahora quiero ocuparme de otro de sus miembros, <a href="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/11/apoe1.jpg"><img style="border-right-width: 0px; margin: 10px 15px 0px 0px; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="apoe" border="0" alt="apoe" align="left" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/11/apoe_thumb1.jpg" width="407" height="237" /></a>Martín Creed, quien obtuvo en 2001, a los 33 años de edad, el prestigioso premio Turner otorgado por la Tate Gallery de Londres. La obra que mereció la distinción se titulaba <i>Work Nº 227: Lights Going On and Off y consistía en </i>una sala vacía. Alternativamente uno tubos de neón ubicados en su techo, se encendían y se apagaban. Así se mostraba e inmediatamente se ocultaba lo que allí había: Nada. </p>
<p>* En una pausa -durante la escritura, en 1999, de “El fin y los medios”, un juego libre sobre “La Mandrágora” de Maquiavelo- leí en “Clarín” que un empresario japonés pidió que su a muerte cremaran, junto a su cadáver, un cuadro de Van Gogh que le había costado ochenta y dos millones de dólares. Entonces anoté en un borde: ¿No termina esto con cualquier ilusión del arte como patrimonio de la humanidad? ¿No reconfigura la figura del artista-sirviente?</p>
<p>* Habían trascurrido ya tres días de encendidos y, ocasionalmente, brillantes intercambios, y el Foro Internacional de Dramaturgos que se celebró en el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires en noviembre de 2002, discurría ya hacia su final. A mi se me había encargado que ensayara algunas síntesis de tanto y tan generoso aporte. ¿Quedaba algo para añadir? Se había hablado de todo, o casi de todo. Sin embargo, algo me decía que habíamos descuidado algo, y no precisamente un detalle menor. O quizás estaba equivocado y para mis colegas se trataba, en efecto, de un detalle menor. <i>“Por alguna razón</i>- dije<i>-quizás por la vehemencia con la que los nuevos dramaturgos defendieron la potencialidad de todos los agentes del hecho teatral como productores de dramaturgia, superior, frecuentemente, a la del propio autor del texto; me llamó la atención su falta de énfasis respecto a la función del público en ese esquema creativo: fue mencionado (el público, digo) al pasar, con desgano, y a raíz de una pregunta, y aceptado, prácticamente como una fatalidad del código emisor-receptor”.</i></p>
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		<title>Confusi&#243;n de la noche</title>
		<link>http://albertowainer.com/confusin-de-la-noche/</link>
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		<pubDate>Thu, 08 Oct 2009 03:01:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;
Los dos elementos, hielo y llama, no están quizás tan alejados uno de la otra como se piensa: ¿hay tantos grados entre ellos?. Todo se toca. Nos bañamos en julio en el río que helará el champagne en enero, y los trozos congelados que quedan, fundidos en la primavera, constituirán el agua bien tibia del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#160;</p>
<blockquote><p><i>Los dos elementos, hielo y llama, no están quizás tan alejados uno de la otra como se piensa: ¿hay tantos grados entre ellos?. Todo se toca. Nos bañamos en julio en el río que helará el champagne en enero, y los trozos congelados que quedan, fundidos en la primavera, constituirán el agua bien tibia del mes de junio. </i>Gustave Flaubert (Carta a Luisa Colet, Ruan, principios de 1847)</p>
</blockquote>
<p><a href="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/10/image.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 20px auto; display: block; float: none; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://albertowainer.com/wp-content/uploads/2009/10/image_thumb.png" width="492" height="241" /></a> </p>
<p class="indented" align="left">¿Recuerda usted la casita</p>
<p class="indented" align="left">de la calle Balbastro?</p>
<p class="indented" align="left">¿y la ventana iluminada</p>
<p class="indented" align="left">contemplada desde</p>
<p class="indented" align="left">el patio lleno de oscuras plantas?</p>
<p class="indented" align="left">Y si hubiera podido ver usted</p>
<p class="indented" align="left">tras los cristales</p>
<p class="indented" align="left">al amor esperando</p>
<p class="indented" align="left">y a su anómala soledad</p>
<p class="indented" align="left">¿no le habría extrañado</p>
<p class="indented" align="left">la inutilidad de aquella noche</p>
<p class="indented" align="left">tan sin ella,</p>
<p class="indented" align="left">su confusión de hemisferios,</p>
<p class="indented" align="left">su extravío?</p>
<p class="indented" align="left">¿Qué estrella leyó</p>
<p class="indented" align="left">las palabras ocultas?</p>
<p class="indented" align="left">todo se ha abierto</p>
<p class="indented" align="left">como una pagina nueva</p>
<p class="indented" align="left">y diáfana</p>
<p class="indented" align="left">-y piensa él-</p>
<p class="indented" align="left">ya compartíamos el amor</p>
<p class="indented" align="left">ahora aturdimos al tiempo</p>
<p class="indented" align="left">y enloquecimos sus agujas</p>
<p class="indented" align="left">una mitad del corazón se hiela</p>
<p class="indented" align="left">y la otra se abrasa</p>
<p class="indented" align="left">y también a la noche mas larga</p>
<p class="indented" align="left">la confundimos</p>
<p class="indented" align="left">y a la más breve</p>
<p class="indented" align="left">aunque las noches</p>
<p class="indented" align="left">todas</p>
<p class="indented" align="left">son eternas</p>
<p class="indented" align="left">siempre yo estaba despierto</p>
<p class="indented" align="left">y las palabras se me entregaban</p>
<p class="indented" align="left">pero yo no a ellas</p>
<p class="indented" align="left">porque ninguna otra cosa</p>
<p class="indented" align="left">solo mi amor</p>
<p class="indented" align="left">ninguna otra</p>
<p class="indented" align="left">subsistía en el mundo</p>
<p class="indented" align="left">para ser dicha</p>
<p class="indented" align="left">ninguna</p>
<p class="indented" align="left">que la obstinada</p>
<p class="indented" align="left">la temida y convocada</p>
<p class="indented" align="left">recurrencia</p>
<p class="indented" align="left">oh, música y luz flameante</p>
<p class="indented" align="left">aliento y forma</p>
<p class="indented" align="left">amor, dolor e instante y eternidad</p>
<p class="indented" align="left">y cada sonido</p>
<p class="indented" align="left">cada momento</p>
<p class="indented" align="left">y cada uno</p>
<p class="indented" align="left">sus sombras</p>
<p class="indented" align="left">sus silencios</p>
<p class="indented" align="left">y el espacio incierto</p>
<p class="indented" align="left">el trastorno</p>
<p class="indented" align="left">como si la creación</p>
<p class="indented" align="left">hubiera retornado a su antes</p>
<p class="indented" align="left">y pudiera</p>
<p class="indented" align="left">ser cubierta de nieblas nuevamente</p>
<p class="indented" align="left">(como si aun increados</p>
<p class="indented" align="left">pero ya</p>
<p class="indented" align="left">con toda la memoria de nosotros)</p>
<p class="indented" align="left">como si el lado derecho</p>
<p class="indented" align="left">de la cama</p>
<p class="indented" align="left">acechara para engañarme</p>
<p class="indented" align="left">por ese hábito que es amor</p>
<p class="indented" align="left">y a la luz de la luna</p>
<p class="indented" align="left">o al ruido oscuro de la lluvia</p>
<p class="indented" align="left">me acercara a la cama</p>
<p class="indented" align="left">lleno de temor</p>
<p class="indented" align="left">de encontrarme allí solo.</p>
<p class="indented" align="left">Oh, epifanía y don</p>
<p class="indented" align="left">pasión y sentido</p>
<p class="indented" align="left">memoria, cifra y sustancia y tiempo</p>
<p class="indented" align="left">¿Se acuerda usted</p>
<p class="indented" align="left">entonces</p>
<p class="indented" align="left">de las notaciones secretas,</p>
<p class="indented" align="left">de las furtivas señales en el bosque</p>
<p class="indented" align="left">hacia la osera?</p>
<p class="indented" align="left">&#160;</p>
<p class="indented" align="right">(De <i>“Únicas ceremonias” -</i> Buenos Aires, Mayo 2003;</p>
<p class="indented" align="right"><em>Ed. Ciclo de poetas del 60</em> <strong>gobBsAs</strong>)</p>
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		<title>Sobre El Pan Duro</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Jun 2009 04:44:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[Hemos añadido una página que contiene algunas observaciones sobre el grupo de poesía el Pan Duro:  &#8220;Pertenencias&#8221;
Así comienza: &#8220;A propósito del capítulo final  de su libro sobre el Grupo de Poetas de El Pan Duro (1), Héctor Negro, nos pidió a quienes lo integrábamos, algunas definiciones. Estas fueron las mías&#8230;&#8221;
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hemos añadido una página que contiene algunas observaciones sobre el grupo de poesía el<em> Pan Duro</em>:  &#8220;<a href="http://albertowainer.com/pertenencias/">Pertenencias</a>&#8221;</p>
<p>Así comienza: &#8220;A propósito del capítulo final  de su libro sobre el Grupo de Poetas de El Pan Duro <a href="http://albertowainer.com/notas-al-pie-el-pan-duro/#nota1" target="_blank">(1)</a>, Héctor Negro, nos pidió a quienes lo integrábamos, algunas definiciones. Estas fueron las mías&#8230;&#8221;</p>
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