¿Entonces porqué no tomar todo de mí?

Cantaba mejor que el saxo de Lester Young, quizás porque nunca sintió que estaba cantando,
creía estar tocando una trompeta o un saxo:
“Lo que sale es lo que siento. Odio las canciones en línea recta. Tengo que cambiar los tonos y ajustarlos a mi propia forma de entender la música. Esto es todo lo que sé”.
Me enamoré de ella (en secreto) a los trece años, escuchando su versión de fine and mellow
“El amor te hará hacer cosas
Que sabes que están mal”
y era cierto.
Cuando encontré una foto suya, lo que era enamoramiento se transformó en una pasión desenfrenada.
Ahora sé que, desde entonces, no dejé nunca de buscarla.
Quería que, en exclusividad, me susurrada bajito al oído:
Embrace me, my sweet embraceable you
Embrace me, you irreplaceable you.
Y decirle una vez más que la amaba.
Pero sabía que ella me contestaría como siempre:
No me amenaces con amor, cariño. Vamos a ir a caminar en la lluvia.

Escribe un comentario

Puede usar HTML:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>